OTGOTG son siglas (On The Go= “sobre la marcha”) que describen una característica presente en muchas tablets y teléfonos (aunque no en todos). Mediante la colocación de un cable adaptador podemos añadir todo tipo de periféricos, como un ratón, un teclado, un disco duro externo o una memoria USB. El adaptador se conecta en el mismo puerto que utilizamos habitualmente para recargar la batería.

El adaptador contiene, en su parte externa, uno o más puertos hembra USB, por lo que es posible conectar varios elementos a la vez. De este modo, casi cualquier cosa que conectamos a un ordenador de sobremesa o portátil mediante USB, también puede ser conectada a nuestra tablet o móvil. Por ejemplo, puedes escribir en tu tablet mediante un teclado físico, en vez de hacerlo con el teclado virtual. O puedes incrementar drásticamente la capacidad de almacenamiento conectando un disco duro portátil.

El significado del término (On The Go= “sobre la marcha”) nos recuerda que en este tipo de conexión no será necesario configurar nada, ya que reconocerá automáticamente el periférico y podremos empezar a trabajar con él de inmediato.

OTG: no todos los dipositivos lo incluyen

Antes de lanzarte a comprar un adaptador, primero debes asegurarte de que tu dispositivo incluye la característica OTG. Para ello, consulta las especificaciones técnicas del mismo que suelen aparecer en el manual de usuario. También puedes visitar la web del fabricante y buscar allí si tu modelo lleva o no el OTG.

Existen ciertas aplicaciones que, según prometen, chequean nuestro sistema y nos dicen si es o no compatible con OTG. Una de ellas es la que se ofrece en esta página, que puede instalarse en dispositivos Android. Sin embargo, no es fiable en el cien por cien de los casos. Por otra parte, si nuestro dispositivo no es demasiado antiguo, lo más probable es que incluya el OTG, ya que en tiempos recientes casi todas las tablets y móviles lo incluyen (excepto algunos modelos muy básicos).

OTG: ¿puede sustituír al ordenador?

La respuesta es: no. Simplemente añadimos facilidades de uso y posibilidades de conectividad, pero salvo honrosas excepciones, hoy por hoy no se puede comparar el rendimiento ni la productividad de un ordenador de sobremesa con una tablet o un teléfono. La potencia de proceso, las capacidades gráficas, la reistencia al calor o la durabilidad, entre otras cosas, son muy superiores en un ordenador moderno. Por esa razón, siempre es más recomendable usar el el Salón del Reino un ordenador, que nos permitirá hacer correctamente las conexiones necesarias, tal como se explica en este artículo.