VPNVPN (=”Virtual Private Network”) o red privada virtual puede ser útil para navegar por Internet evitando posibles restricciones gubernamentales en aquellos países donde existen. Si vives en uno de esos países y pensabas que ya no puedes visitar JW.org, por ejemplo, lo siguiente te puede ayudar. Usando el método que se explica a continuación será posible visitar de nuevo esas páginas, aunque debemos advertir que no funcionará en todos los casos.

Cómo funciona Internet cuando no se usa VPN

Para poder navegar por Internet, es necesario contratar los servicios de un proveedor. Por ejemplo, una compañía telefónica. Se necesita un módem/router. Este aparato tiene una dirección IP asignada. (IP=”Internet Protocol”). Suele consistir en cuatro números. Algo parecido a: 186.175.96.13. Esto es como una matrícula de un coche. Sirve para identificarnos en Internet. Cada conexión tiene su propia IP.

Si quieres saber cuál es tu dirección IP, una manera fácil de lograrlo en visitando una de las muchas páginas web que hay en Internet y que suministran esta información. Hay algunas que incluso ofrecen geolocalización, es decir, puedes ver en un mapa el lugar aproximado donde se localiza una IP determinada. Puedes hacer una prueba visitando esta página, por ejemplo.

Supongamos que tenemos varios aparatos conectados al mismo módem/router. Pongamos por caso, un ordenador, dos tablets y dos teléfonos móviles. Estos cinco aparatos forman lo que conocemos como una red local o doméstica. Todos usarán la misma IP para navegar por internet (la del módem/router). Sin embargo, cada uno de los aparatos tendrá una segunda IP conocida como IP local, que lo identifica dentro de la red doméstica. Esta red doméstica permite, entre otras cosas, conectar entre sí estos cinco aparatos, si es necesario, pero no vamos a hablar de ello en esta ocasión.

Al usar cualquiera de esos cinco aparatos, nos conectamos a nuestro módem/router y desde ahí al servidor de la compañía con la que hemos contratado el servicio de Internet, por ejemplo, una compañía telefónica. A su vez, dicha compañía nos conecta a Internet. Por lo tanto, nuestro poveedor de Internet es, en realidad, un intermediario entre nosotros e Internet. Como tal, puede saber qué páginas web visitamos, y, si una determinada autoridad (gubernamental, por ejemplo) se lo pide, puede bloquear nuestro acceso a determinadas páginas web. Pueden ser páginas individuales o las de un país entero.

VPN: otra manera de acceder a Internet

Hay empresas que suministran acceso a Internet directo, es decir, sin pasar por nuestro proveedor habitual. Este servicio se conoce como VPN. En este caso, el acceso a Internet se hace desde el país donde está ubicado el servidor de VPN. Nuestra dirección IP cambia, porque ya no es la que nos asignaba nuestro proveedor habitual, sino la que corresponde al servidor de VPN. En este caso, nuestra compañía proveedora habitual pierde el control sobre nuestra navegación. Ya no pueden saber por qué páginas web nos movemos, y no pueden interferir sobre ello. Además, la información que viaja a través de VPN va cifrada, lo que significa que navegaremos de forma totalmente anónima. Por supuesto, el proveedor de VPN sí puede saber qué páginas web visitamos, pero ya se cuidará de no interferir porque hacerlo supondría poner en riesgo su propio negocio.

Como incoveniente, la navegación es algo más lenta, porque el recorrido es más largo. En estos casos, conviene tener bien optimizada la conexión a internet, para sacarle el máximo rendimiento. Tienes buenas ideas sobre lo que se puede hacer en este artículo. Otro inconveniente es que contratar los servicios de un servidor VPN puede resultar costoso. Muchas empresas lo hacen porque esto les permite extender su red local y tener acceso a ella desde cualquier punto del planeta. En la práctica eso supone poder tener teletrabajadores en cualquier lugar, en un entorno seguro y confidencial. Pero para un usuario doméstico hay otras soluciones que pueden ser útiles.

VPN gratis con Opera, EpicBrowser y Hola.

Opera y EpicBrowser (para Windows) son dos navegadores, como lo son Chrome  o Mozilla Firefox, pero tienen la peculiaridad de que ofrecen gratis conexión  a través de VPN. En el caso de Opera, haz clic en la “O” de color rojo (en la esquina de arriba de la izquierda). Selecciona “Privacidad y seguridad” y marca la casilla “Activar la VPN“. A partir de ese momento, se te conectará a un servidor VPN radicado en Holanda, y desde ahí navegarás al sitio de Internet que desees. Sólo tiene un servidor de VPN.

En el caso de EpicBrowser, podrás elegir un servidor de VPN de entre los nueve que se ofrecen, radicados en distintos países. Conviene recargar la página después de hacerlo, e incluso cerrar y volver a abrir el navegador después de elegir el proveedor de VPN. Puedes comprobar que la conexión se ha efectuado consultando la dirección IP desde la que navegas. Como se ha explicado más arriba, puedes hacerlo desde páginas como ésta. Prueba diversas conexiones, ya que algunas serán más rápidas que otras.

Para Android existen programas que ofrecen VPN gratis. Uno de ellos se llama Hola Free. Una vez instalado te permitirá elegir el navegador que desees de los que tengas instalados, y la conexión desde el país que elijas, y verás que hay muchísimos para elegir.

Las personas que desean navegar por internet de una forma completamente anónima e imposible de rastrear, utilizan otro navegador, conocido como Tor. De hecho, una combinación de Tor y VPN es utilizada habitualmente por profesionales de la seguridad, o miembros de agencias gubernamentales de Inteligencia. Sin embargo, no creemos que sea necesario en nuestro caso.

Un empresario al que conocí hace muchos años me dijo una vez: “Si alguien te dice que algo es imposible, eso sólo quiere decir que esa persona no es capaz de hacerlo“. En Internet, y en informática, todo es posible. Sólo depende del nivel de los conocimientos que se tengan. Por esa razón, ninguna solución es definitiva, ni funciona en el 100% de los casos, pero esperamos que las sugerencias que aquí se dan puedan ayudar, por lo menos a algunas personas.