“Bug” es una palabra inglesa que se puede traducir por “bicho”, queriendo decir un insecto, gusano, o algo parecido. Pero en informática “bug” se refiere a un error en un programa, que causa un funcionamiento no deseado del mismo. La mayoría de los programas informáticos contienen, en algún momento de su desarrollo, bugs que deben ser corregidos. Ésta es una de las razones, (aunque no la única),  por las que se necesitan nuevas versiones de los mismos.

Bugs: orígenes y consecuencias.

bugsLa palabra bug ya se usaba a finales del siglo diecinueve para referirse a errores o fallos en dispositivos eléctricos. Pero cobró relevancia a partir de 1.947. Un ingeniero detectó un mal funcionamiento en el ordenador Mark II, en la Universidad de Harvard. Al revisar lo que pasaba, encontró una polilla enganchada en uno de los relés. El cuerpo sin vida de este insecto fue literalmente pegado en el libro de registro, junto con una nota que decía: “Primer caso real de bug encontrado”.

En algunas ocasiones los bugs han sido responsables de catástrofes aéreas, caídas en la bolsa, fallos en hospitales, apagones en grandes áreas, errores judiciales, revelaciones de datos confidenciales, etc. Por mucho cuidado que se lleve, cualquier programa puede contener bugs. Por eso son necesarios los debuggers. Estos son programas depuradores, que permiten rastrear cada paso de un programa hasta descubrir la línea de código que contiene el error.

Bugs en JW Library.

La aplicación JW Library tampoco está libre de los bugs. Recientemente, un bug causaba que, en dispositivos con sistema operativo Android,  la aplicación se detuviese al intentar cambiar las publicaciones a otro idioma. Felizmente, una reciente actualización (la nº 8.3.14100) ha corregido el problema. También han habido bugs relacionados con las conexiones que el programa hace a internet, que a día de hoy se han depurado bastante.

Sin embargo, un mal funcionamiento de JW Library no siempre es por causa de un bug. Por eso, antes de apresurarse a sacar esa conclusión, es conveniente asegurarnos de que el problema no está en nuestro terminal. Si tienes un dispositivo con Android, en este mismo blog se han publicado sugerencias sobre los pasos a dar para resolver posibles fallos, que con mucho gusto te resumimos a continuación:

  1. Limpia la caché de la aplicación.
  2. Si no funciona, limpia también los datos. (Lee el último párrafo del mismo enlace del punto nº 1)
  3. Si no funciona, desinstala correctamente la aplicación.
  4. Vuelve a instalar JW Library y si el problema persiste, restablece el dispositivo.

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