Las páginas web necesitan una conexión a internet y un navegador para poder visualizarlas. Pero no siempre tenemos a la mano una conexión a internet. ¿Podemos guardar páginas web para leerlas o consultarlas más tarde, aunque en ese momento no dispongamos de conexión? La respuesta es que sí se puede, y además, hay varias maneras de hacerlo. Vamos a explicar cómo.

Páginas web sin conexión usando el navegador

Páginas web sin conexiónPor lo general, los navegadores de Internet, como Chrome, Firefox, Edge, Opera u otros, llevan incorporada una opción que permite hacer esto. ¿Dónde está esa opción? Tendrás que investigar un poco. Por ejemplo, Firefox tiene una opción llamada “Guardar Página” que aparece cuando despliegas el menú de la aplicación. En su versión para Windows, dicho menú está situado casi en la esquina de arriba a la derecha. Es un icono de tres rayas horizontales.

En el caso de Chrome (para Windows) hay tres puntos verticales también en la esquina arriba la derecha. Debes hacer clic. Después, en “Más herramientas” y luego en “Guardar página como…”.  Si usas el navegador Edge (Windows 10) la explicación de cómo hacerlo es un poco más larga, así que te sugiero que leas esta página de Microsoft donde se explica bastante bien.

Si usas un navegador para Android también puedes descargar páginas, pero, de nuevo, deberás investigar un poco dónde está el comando para hacerlo. Por ejemplo, el navegador Opera tiene un menú arriba a la derecha (tres puntos verticales) y al hacer clic aparece la opción “Páginas guardadas”. Al pulsar aquí automáticamente se guarda la página que tengas abierta en ese momento. Para verla más tarde sin conexión, debes pulsar arriba a la izquierda el icono de las tres rayas horizontales y después en “Páginas guardadas”. Por otra parte, si usas Chrome, debe ir arriba a la derecha y pulsar en “más” y después en “Guardar página web”.

Limitaciones en las páginas web descargadas

Cuando utilizas el mismo navegador para descargar páginas web, por lo general sólo descarga el primer nivel. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que no podrás acceder a más información si haces clic en los enlaces que tenga dicha página. Por ejemplo, si descargas una página de JW.org que contiene enlaces a textos bíblicos, es posible que no se puedan visualizar. O quizá no aparezcan algunas imágenes, debido a que en realidad no pertenecen a esa página web, sino que son enlaces a un banco de imágenes. Debes tener en cuenta que la función principal es decargar información para leer, pero para nada más.

Páginas web sin conexión usando aplicaciones

Hay muchas aplicaciones que permiten descargar páginas web para leerlas más tarde sin conexión. En este caso, es posible que contengan opciones para descargar más niveles (no sólo el primero). Pero debes tener precaución con los niveles. Nuestra sugerencia es que no descargues más allá de un segundo nivel. ¿Por qué? porque las páginas web contienen enlaces que conducen a otras páginas web, que también contienen enlaces que conducen a otras páginas web…y así sucesivamente. Si no ponemos una limitación razonable a los niveles, ¡podríamos descargar todas las páginas del mundo entero! ¿Te imaginas? Se calcula que actualmente hay unos mil millones de páginas web. Necesitarías un ordenador potentísimo, con una conexión de altísima velocidad y una capacidad de almacenaje impresionante. Además, tardarías meses, o años, en hacerlo.

¿Qué aplicaciones permiten descargar webs? Hay muchas. Tal vez la más conocida sea HTTrack. Es una aplicación gratuita que además tiene versiones para diferentes sistemas operativos, incluídos Windows y Android. Se puede descargar desde aquí. La aplicación es sencilla de manejar; hay muchos vídeos en Youtube que explican su funcionamiento.

Pocket, una opción muy interesante

Pocket es una aplicación que permite descargar contenidos desde la web y hacerlos disponibles para cualquier dispositivo. Eso incluye páginas web, vídeos y más cosas. Puedes encontrar más información en esta página. Es necesario darte de alta creando una cuenta e instalar la aplicación en aquellos dispositivos donde te interese tener contenido descargado.

Si quieres instalarla en tu tablet o móvil en su versión para Android, la tienes aquí. Una vez instalada, si estás visitando una página web, sólo tienes que usar el comando “Compartir” de tu  navegador y elegir Pocket para ello. Más tarde, al abrir tu aplicación Pocket, tendrás disponible dicha página web. Podrás visualizarla en modo web o en modo artículo. En este último podrás incluso escuchar el artículo mediante una voz artificial. Por ejemplo, puedes descargar un capítulo de un libro en JW.org y verlo o escucharlo más tarde sin conexión. Como sabes, no todo el contenido de JW.org se puede escuchar, pero usando Pocket sí es posible hacerlo, aunque sea con una voz artificial. A esta aplicación, para ser perfecta para nosotros, sólo le faltaría la opción de poder resaltar texto. Si la llevara, podría servir para estudiar cualquier publicación bíblica.