Bosquejo en tablet con marco

Para usar la tablet como bosquejo y prescindir por completo de papeles necesitaremos que en la misma aparezca (1) un bosquejo o unas notas o ambos; (2) una Biblia y (3) un contador o cronómetro para controlar el tiempo. Además, sería conveniente tener la pantalla dividida en dos partes, o en su defecto intercambiar fácilmente entre dos aplicaciones. Veamos cómo se puede lograr todo esto.

Observa que hablamos de tablet y no de teléfono móvil. No es que no podamos hacerlo en un teléfono móvil, pero si vamos a tener varias cosas a la vez en la pantalla y ésta no es lo suficientemente grande, la incomodidad será mucho mayor. Tú decides. Pero la explicación la vamos a dar pensando en una tablet.

Dos ventanas en la misma pantalla

Una característica básica que distingue los sistemas operativos Windows (=”Ventanas”) y Android es precisamente el uso de ventanas. Nadie entiende por qué Android está tardando tanto en incluír esta posibilidad, aunque ya empiezan a aparecer versiones que lo permiten, como la conocida como Marshmallow o Android 6.0, aunque hay que decir que para activar esta posibilidad no se lo ponen fácil al usuario, pero se puede hacer.

Conscientes de esto, algunos fabricantes de tablet incluyen esta posibilidad de serie en sus productos, como es el caso de algunos modelos de Samsung Galaxy. Por otro lado, se están haciendo cada vez más populares las tablets “dual boot“, es decir, con doble arranque. Son modelos que permiten tener en la misma tablet dos sistemas operativos (normalmente Windows 10 y Android) de manera que podemos elegir cuál queremos usar. Aquí usar dos ventanas es tan secillo como arrancar con Windows, que nos permitirá tener todas las ventanas que precisemos. Eso sí, las aplicaciones Android no funcionan bajo Windows ni las de Windows bajo Android. Por ejemplo, si instalamos JW Library para Android, no podremos usarlo bajo Windows, donde habrá que volverlo a instalar en su versión para dicho sistema operativo.

Existen otras soluciones para lograr tener dos ventanas en Android. Pero son soluciones drásticas, complicadas, y que encierran ciertos riesgos. Para todas ellas es necesario ser usuario “root”.  Ser usuario “root” significa obtener permisos especiales para acceder a zonas restringidas de la tablet. Para ilustrarlo: en un árbol, hay partes del mismo que se ven, como el tronco, las hojas o el fruto. Pero hay una que no se ve: la raíz (=”root” en inglés). En una tablet pasa lo mismo. Hay zonas que podemos visitar, modificar, borrar, mover, etc. y todas ellas las tenemos a la vista. Pero hay otras que no se ven a menos que seamos usuarios con permisos “root”. Debes saber que hacerte usuario “root” puede invalidar la garantía de tu tablet.

Una de las soluciones, la más drástica, consiste en sustituír la ROM original por otra que incluya la opción de usar ventanas. ROM es una parte de la memoria que contiene el sistema operativo y las aplicaciones que vienen de fábrica, y no se puede modificar, al menos, sin causar daños a la tablet. Hay páginas especiales que suministran ROMS “cocinadas” (modificadas) para reemplazar la original. Otra solución, menos drástica es instalar Xposed y después XMultiwindow en un dispositivo rooteado. Sin embargo, conviene saber que, aunque suele salir bien en una gran proporción de casos, si no es así podemos inutilizar nuestro móvil de tal modo que no arranque. Sólo los expertos deben atreverse con este tipo de soluciones.

Intercambiador de ventanas

Tener dos ventanas tiene una ventaja evidente. Por ejemplo, en una puedes tener el bosquejo del discurso y en la otra la Biblia para leer los textos. Si no puedes tener dos ventanas, la siguiente solución es tener un intercambiador de ventanas. ¿Qué es esto? Se trata de unos programas de fácil instalación que te permiten pasar de una aplicación a otra con mucha sencillez, simplemente deslizando un dedo. Aunque no vamos ahora a explicar con detalle cómo funcionan, te recomendamos que mires SwipePad y también Swapps. El primero de ellos te permite acceder a la aplicación que deseas tan sólo deslizando un dedo desde uno de los márgenes y soltándolo encima de dicha aplicación. El segundo suministra una barra lateral de aplicaciones que aparece al deslizar un dedo desde el margen. No es lo mismo que las ventanas de Windows pero ayuda bastante.

Bosquejo con Swapp

Dónde escribir el bosquejo

Se ha dicho, y no sin razón, que el mejor bosquejo es el que no se usa. La mayoría de nosotros seríamos capaces de mantener largas conversaciones bíblicas con personas que tengan interés sin necesidad de tener delante un bosquejo. Lo hacemos cuando vamos de casa en casa o en las revisitas. ¿Por qué no lo vamos a hacer también tan solo durante unos breves minutos desde la plataforma?  Pero claro, la memoria puede fallar, y la falta de confianza puede crear nerviosismo. Por eso no es mala idea llevar un bosquejo, pero no hace falta que sea un “testamento” larguísimo y super detallado. Es suficiente con unas cuantas ideas básicas y textos bíblicos que las apoyen.

Pongamos un ejemplo. Supongamos que tenemos que ir a la tienda a comprar tomates, cebollas, patatas y pan. Para que no se olvide nada, lo escribimos en una nota (un bosquejo). ¿Qué pondrías en esa nota? Imagina que alguien escribe: “Tengo que ir a la tienda de la calle de atrás para comprar dos kilos de tomates no muy maduros, y también un kilo de cebollas de tamaño mediano y de color rojizo. Además pediré tres kilos de patatas recién lavadas de tamaño mediano y de piel blanca, y luego pediré tres barras de pan blanco y dos de pan integral de un peso de unos 200 gramos.” ¿No te parece demasiado largo? En vez de eso, podríamos escribir, simplemente cuatro líneas: (1) Tomates; (2) Cebollas; (3) Patatas y (4) Pan. No hace falta anotar todos los detalles, porque probablemente van a venir a nuestra mente a la hora de pedir cada cosa.

Teniendo esto en cuenta, es posible que para escribir nuestro bosquejo sea suficiente con una simple nota. Puedes añadir notas flotantes, que tienen la ventaja de que siempre las tendrás a la vista, independientemente de la aplicación que tengas abierta en ese momento. O si necesitas extenderte un poco más, puedes usar ColorNote, que, aunque no son notas flotantes, puedes acceder a ellas  fácilmente mediante el intercambiador de ventanas comentado más arriba.

Instala una segunda Biblia

En ocasiones puede suceder que necesites tener a la vista la aplicación JW Library abierta por alguna publicación concreta, y debido a ello,  viene mal en ese momento apartarse de ahí para ir a consultar un texto de la Biblia. Tener instalada otra Biblia más, aparte de la que viene en JW Library puede ser útil. Con el uso de la doble ventana o en su defecto del intercambiador de apliaciones puedes acceder a ella con facilidad. Hay varias para elegir. Entre las que he tenido la oportunidad de probar, me han resultado especialmente útiles dos: Kingdom Bible y también Floating Bible. La primera por su rapidez al localizar los textos, y la segunda porque añade índice, apéndices, notas, canciones del reino y hasta la opcion de escuchar la lectura.

Cómo controlar el tiempo de la asignación o discurso

Controlar el tiempo es tan sencillo como usar un reloj o un cronómetro. Una buena solución es utilizar un cronómetro flotante. Te recomiendo que pruebes Floating Stopwatch. Se trata de una aplicación que coloca un pequeño cronómetro en una esquina de nuestra tablet o en otro lugar que deseemos. Es flotante porque siempre está a la vista, aunque cambiemos de aplicación. Al pulsarlo una vez se inicia. Al volverlo a pulsar se para y si lo pulsamos dos veces seguidas se reinicia la cuenta. Así, sin necesidad de apartar la vista de la tablet tendremos en todo momento el control del tiempo transcurrido.