Los teléfonos y tablets Android tienen normalmente dos tipos de memoria: (1) la memoria interna y (2) la memoria externa, que conseguimos al insertar una tarjeta SD o micro SD.

La memoria interna incluye el sistema operativo y las aplicaciones que vienen de fábrica. Además, suelen tener una cierta cantidad de espacio disponible, para que instalemos más aplicaciones o guardemos datos. Por lo general, si no hacemos nada al respecto, las nuevas apps que vayamos instalando lo harán en la memoria interna, y si ésta no es demasiado grande, llegará un momento en que se saturará y no podremos instalar nada más.

A  menudo pensamos que la solución en instalar una tarjeta externa de memoria, pero eso no cambia el hecho de que las aplicaciones se siguen instalando en la memoria interna, no en la externa. ¿Qué podemos hacer para resolver esto?

Lo primero, es instalar una tarjeta SD o micro SD compatible en nuestro terminal y asegurarnos de que está activa. Ahora  comprueba cuánta memoria tienes disponible para su uso. Para ello ve a “Ajustes” y luego a “Almacenamiento”. Consulta el apartado “Disponible”. La cifra que te indica es la memoria que te queda para seguir instalando apps. Anótala para hacer la siguiente prueba. En esta misma pantalla marca como “Disco de escritura predeterminado” la tarjeta SD.

Ahora vuelve  a “Ajustes” y una vez allí  ve al apartado “Aplicaciones”.  En el menú deslizante superior, seleccionamos “Descargadas” y, como ejemplo, vamos a trasladar la aplicación JW Library,  así que la buscamos en la lista y la pinchamos. Ahora pulsamos el botón “Mover a tarjeta SD” y tras una breve espera habremos conseguido nuestro objetivo. En el lugar del último botón pulsado ahora aparece una nueva leyenda que dice: “Mover a almacenamiento interno”, por si queremos revertir la operación.

Traspasar aplicaciones a SD

Ahora vuelve otra vez a “Ajustes”>”Almacenamiento”>”Disponible” y comprueba que la memoria ha quedado aligerada tras esta operación. Si repetimos este proceso para cada aplicación que así lo permita, al final tendremos mucha más memoria disponible. Claro está, para que todo funcione bien, no deberemos quitar la tarjeta que hemos instalado.

No todas las aplicaciones pueden ser trasladadas a la tarjeta de memoria externa. Hay métodos para lograrlo, e incluso para ampliar la memoria principal, pero son complicados, ya que tienes que ser usuario root, instalar programas específicos e incluso particionar la tarjeta SD con ayuda de un ordenador. Estos sistemas fuerzan el sistema operativo, lo que puede producir errores de funcionamiento.

Es mucho mejor escoger bien el terminal que compramos, comprobando que tenga la cantidad de memoria que vamos a necesitar y además no sobrecargarlo con aplicaciones que rara vez vamos a utilizar. El almacenaje de datos, fotos, canciones o vídeos es mejor hacerlo en la tarjeta de memoria externa o “en la nube“.