Lo que vamos a explicar sirve para cualquier dispositivo que use batería y que funcione con el sistema operativo Android. Pero primero, debemos entender cuál es la manera correcta de tratar una batería.

Tal vez hayas observado que al adquirir un teléfono móvil, la batería viene cargada de fábrica, pero con un nivel intermedio, que suele estar entre un 60 a 70% de la carga total. ¿Por qué lo hacen de esta manera? Porque ellos no saben cuánto tiempo va a pasar desde que fabrican el móvil hasta que un cliente lo compre. Pueden ser días, semanas o incluso meses. Lo que sí saben es que con ese nivel de carga, la batería no sufrirá daños aunque no se use por mucho tiempo.

Siempre hemos oído decir que “en el término medio está la virtud”. Esto es cierto cuando hablamos de la carga de la batería. Si vamos a estar mucho tiempo sin usarla, descargarla por completo, o dejarla a tope de carga, la deteriorará y acortará su vida útil. Por cierto, la vida útil suele estar, según qué batería sea, entre 600 y 800 ciclos de carga. Un ciclo de carga es el período que va desde que la conectas a la corriente alterna para recargarla hasta que la desenchufas. Con esto ya te habrás dado cuenta de que, como mucho, una batería no te va a durar más de dos o tres años antes de que empiece a dar problemas serios. Por supuesto, esto variará en función del uso que cada uno le dé, así como de la calidad de la batería.

Por lo tanto, una primera consecuencia que podemos deducir es que lo mejor es usarla hasta que esté casi agotada, pero no del todo (hasta que le quede de un 10 a un 15% de carga). En ese momento la pondremos a recargar y la desconectaremos tan pronto como esté cargada. ¿Por qué no es bueno dejarla cargando toda la noche? Porque eso generará calor. Y el calor es uno de los principales enemigos, no sólo de las baterías, sino de cualquier aparato electrónico.

Si queremos que cada carga dure más tiempo, hay mucho que podemos hacer. Para empezar, regula el brillo de la pantalla hasta el mínimo imprescindible. No le pongas el brillo automático. El tiempo de espera antes de suspender la pantalla redúcelo, pero no demasiado, para que no tengas que estar tocando el botón de encendido constantemente. Dos minutos puede estar bastante bien. No mantengas encendidas las conexiones (Wifi, Bluetooth, GPS, conexión de datos) si no las estás utilizando. Los fondos de pantalla consumen batería, sobre todo los animados, y también los llamados widgets (servicios que te dan la hora, el tiempo que hace, etc.). Cuanto más limpia y sencilla se mantenga la pantalla, mejor. Apaga la vibración, y también los comandos a base de gestos (si tu móvil los admite). No tengas demasiadas aplicaciones abiertas en segundo plano.

Best Battery SaverSi todo esto te parece demasiado complicado, puedes instalar una aplicación que lo hace por tí. Se trata de Best Battery Saver. La puedes buscar en la tienda de Google (Play Store) o descargarla desde aquí.  Tendrás reunidos en una sola pantalla todas las opciones que pueden ser desactivadas, simplemente tocándolas con el dedo.

Al hacerlo cambian del color verde al negro, indicando que han dejado de funcionar. Volviendo a pulsar,  las reactivas. Además, verás abajo un botón llamado BOOST. Tócalo, marca todos los items y pulsa debajo, donde dice BOOST POWER. Al hacerlo mantendrás a raya el consumo de todas aquellas aplicaciones que trabajan en segundo plano. Acostúmbrate a tocar este botón de vez en cuando.

 

 

Reparar bateríaOtra aplicación recomendable es Reparar batería. Búscala en la tienda o descárgala desde aquí. La aplicación presenta un mapa de celdas de la batería. al pulsar en COMENZAR se revisa el estado de carga de cada una y se resaltan los que están deficientes. Al final te da la opción de corregirlos (“Solucionar problemas”).

La aplicación contiene publicidad. Por eso puede interrumpirse el proceso solicitando que descargues alguna otra aplicación. No es necesario que lo hagas. Pulsa la tecla de retroceso para que continúe trabajando. Esta aplicación te dará una idea del estado actual de la batería. Si tienes demasiados “cuadraditos” amarillos o rojos, es señal de que no le queda mucha vida, aunque logre repararlos.

 

 

Battery CalibratorTambién debes controlar la calibración de la batería. A veces sucede que no se corresponden los indicadores con la realidad. Por ejemplo, Android puede indicarte que te queda un 20% de batería cuando en realidad te queda un 60%.

Hay aplicaciones que corrigen esto. Una de ellas es Battery Calibrator, aunque para poder instalarla debes ser un usuario root. Ahora no voy a explicar qué es esto de ser root. Lo haré en un próximo artículo y explicaré cómo conseguirlo. Pero si ya lo fueras, puedes descargar la aplicación desde la Play Store o desde aquí.

La aplicación presenta tres botones abajo. Primero tratará de obtener permisos de usuario root. Entonces podemos pulsar el botón “Backup and Remove batterystats.bin”.  Tras ello debemos pulsar el último botón “Shutdown Phone” y con esto el teléfono se apagará. (Si no lo hiciera, podemos apagarlo con el procedimiento normal). Entonces hay que conectar el móvil a la corriente, y esperar hasta que la batería se cargue al 100%. Una vez conseguido, la batería habrá quedado calibrada.