Para solucionar este problema primero hay que explicar qué es un codec (codificador-decodificador). Existen una infinidad de formatos de audio y de vídeo. Un vídeo tiene dos partes fundamentales: imagen y sonido. Y tienen que estar sincronizadas. Así que estas dos pistas deben ir dentro de un contenedor. Algunos contenedores muy conocidos son MKV (Matroska), MPG, AVI, MP4 o MOV. Además, la información, tanto de audio como de vídeo está comprimida, para que ocupe menos espacio. Además, hace falta un reproductor de vídeo. Ese reproductor debe  ser capaz de reconocer todos estos formatos de archivos contenedores. Pero hay tantos y tan diferentes, que a veces ocurre que alguno no lo reconoce. O a lo mejor reconoce la pista de video, pero no la de audio. O la de audio y no la de video. Un lío, ¿verdad?

Formatos de K-Lite. CodecImagina que tienes una tienda en una zona turística. Entran clientes de muchas nacionalidades diferentes. Por muchos idiomas que sepas, tarde o temprano te encontrarás con alguna persona con la que no te puedas entender. ¿Qué necesitas entonces? Un traductor o un intérprete. Alguien que haga de intermediario entre los dos para que os podáis entender. Pues más o menos eso viene a ser un codec. Tal vez tengas instalado un programa para reproducir videos, como por ejemplo Windows Media Player. Estos programas vienen configurados con una  cierta cantidad de codecs, pero no con todos los que hay. Si tienes problemas para reproducir ciertos videos, necesitarás instalar un paquete de codecs que contenga el que te hace falta, o bien probar otro reproductor que incluya dichos codecs.

Veamos ahora dos posible soluciones. La primera es instalar un paquete de codecs. Uno muy conocido es K-Lite Codec Pack. En su versión standard incluye un buen paquete de codecs y el reproductor Media Player Classic. Lo puedes descargar desde aquí. (Pincha en “Download K-Lite Codec Pack Standard”). Para instalarlo elige el modMedia Player Classico standard y fíjate bien en las ventanitas que van saliendo. En una de ellas aparecerá un menú desplegable bajo la leyenda “Primary Language”. Aquí es donde debes seleccionar el idioma español. Luego saldrán otras dos ventanitas tituladas “Additional Software Offers”. Aquí hay que marcar el botón “DECLINE” que aparece abajo a la derecha. Si no lo haces te instalará otros programas que no vienen a cuento (Adware). Una vez terminada la instalación, los codecs ya estarán funcionando para todos los reproductores. También te habrá instalado el reproductor Media Player Classic (bastante recomendable) pero no lo encontrarás en el escritorio, porque esta instalación no crea accesos directos. Tendrás que buscarlo manualmente acudiendo al menú Inicio y después a Programas. Una advertencia: este programa se puede descargar desde varios sitios en Internet, pero en algunos de ellos es frecuente que le añadan un virus. El enlace que suministro arriba no tiene virus de momento. Si tenías algún video que no lograbas reproducir con normalidad, ahora seguramente podrás hacerlo.

FLV PlayerLa otra solución, algo menos efectiva, es instalar un reproductor que tenga bastantes codecs preinstalados. Una buena opción es el denominado VLC Player. Lo puedes descargar desde aquí. (Hay que esperar unos segundos). El programa se puede instalar con las opciones por defecto, y es posible que en muchos casos sea suficiente para resolver el problema. Si no es así, siempre tienes la opción de instalar los dos: el VLC y el K-lite. O solo el K-lite. Puedes hacer pruebas y elegir lo que mejor resulte en tu caso.

NOTA: Los reproductores que se indican no son estrictamente necesarios. Si ya usabas uno y te gusta, es posible que con sólo instalar el paquete de codecs el problema quede resuelto

Aclaración: la información y los enlaces de este artículo se refieren a sistemas operativos Windows. Para otros sistemas operativos, se deben descargar las aplicaciones equivalentes desde la tienda de aplicaciones.