¿”Root”? Cuando compramos una tablet o un smartphone, no podemos acceder a todas las funciones del sistema operativo, sino sólo a aquellas que el fabricante nos permite. Esto ocurre porque añaden lo que se llama “capas de personalización”. Para ello añaden algunas aplicaciones, modifican la presentación de la pantalla principal o incluyen ciertas características para distinguirse de otros fabricantes.

Root CheckerEs frecuente, en dispositivos de origen chino, encontrarnos con aplicaciones en ese idioma que vienen preinstaladas y que en algunos casos no es posible eliminar. También puede suceder que al descargar ciertas aplicaciones desde la tienda, se nos pida ser usuarios “root” para poderlas instalar. Por otra parte, si deseáramos cambiar el sistema operativo por otra versión que no ofrece el fabricante, necesitaríamos desarraigar (“rootear” o hacer “root” o “raíz”) nuestro actual sistema operativo.

También existen dispositivos que son “root” en origen. Es decir, nos permiten manipular la totalidad de las funciones del sistema operativo. Tal vez te estés preguntando si tu móvil o tu tablet son “root” o no. Para saberlo, necesitaremos instalar alguna aplicación que nos informe de ello. Una muy conocida es Root Checker, que podemos descargar desde la tienda de aplicaciones o desde aquí. Tras instalarla, puslamos en “Verificar Root” y en unos instantes nos confirmará si somos o no usuarios “root”.

¿Vale la pena ser “root”?

La respuesta directa es: NO. al menos, en la mayoría de los casos. Conviene que sepas que podrías tener ciertos problemas con la garantía de tu dispositivo en caso de avería, si el fabricante comprueba que la instalación original ha sido modificada. Por otra parte, al ser “root” aumentan los peligros de seguridad, ya que ciertas aplicaciones pueden aprovecharse de esta circunstancia para instalar código malicioso, con el fin de rastrearte o robarte datos o contraseñas. Claro, esto te puede pasar aunque no seas “root”, pero si lo eres, deberás tomar ciertas medidas de protección adicionales para minimizar los riesgos.

Sin embargo, hay circunstancias en las que tal vez decidas probar. Puede ser que necesites cierto programa que te pide ser usuario “root”, como por ejemplo, algunos que calibran la batería. O puede ocurrir que tu móvil ya no esté en garantía, y quieras actualizarte a otra versión del sistema operativo, o instalar una nueva ROM distinta de la original. En estos casos la pregunta es:

¿Cómo se hace?

Hay muchas maneras de lograrlo y no todas sirven. Es posible que tengas que probar varias de ellas hasta que al fin lo consigas. Algunas requieren que tengas tu terminal conectado por cable al ordenador, donde se instala un programa que controla todo el proceso. La que te voy a proponer es sencilla y funciona en una gran proporción de casos. Ni siquiera necesitas el ordenador.  Se trata de la aplicación Kingroot.

Esta aplicación NO está en la tienda (Play Store). Eso significa que antes debes modificar un permiso en tu dispositivo. Tienes que ir a “Ajustes” y luego

Permisos origenes desconocidos

a “Seguridad”. Busca “Orígenes desconocidos” y activa la opción “Permitir la instalación de aplicaciones de orígenes desconocidos”. Si no lo haces, no podrás instalar ninguna aplicación que no esté en la Play Store. Google hace esto porque entiende que es una medida de seguridad para tí, pero eso no significa que todas las aplicaciones que estén fuera de la Play Store sean un peligro. Claro,  a Google no le gusta lo que no puede controlar, y además existen ciertos intereses económicos.

Una vez hecho lo anterior, ya puedes descargar Kingroot. Puedes hacerlo desde aquí. Elige la versión más reciente (la última de una serie de recuadros verdes). Al pincharla, te llevará a otra pantalla donde dice “haz click aquí…” y al pulsar en la palabrita “aquí” comenzará la descarga. Con la ayuda del administrador de archivos, búscala en la carpeta “Download” (“Descargar”) o en la carpeta “MyFavorites”. Pulsa y comienza la instalación.

Kingroot

Al terminar, abre la aplicación y ve hacia abajo hasta que aparezca el botón “Try it” y púlsalo. Un gran círculo central marrón aparecerá si no somos “root”. Simplemente hay que tocarlo y ya está. Para comprobar que todo está bien, arriba a la derecha hay una rueda dentada que al pulsarla te lleva a un menú. Activa (si aún no lo está) “Enable Root authorization”. Eso es todo. ¿Verdad que es fácil?

SuperSUKingroot tiene otras opciones que permiten controlar las aplicaciones instaladas, los permisos “root” para las mismas, e incluso un desinstalador de aplicaciones. No obstante, si queremos tener un poco más de seguridad, debemos instalar, además, otro programa que controle los permisos “root”. Este se llama SuperSU y se puede descargar desde la tienda o desde aquí. Una vez instalado, controlará todos los procesos que necesiten autorización.

Así evitaremos que se introduzcan programas indeseados o que puedan comprometer la seguridad del terminal.