Disco SSDUn disco duro es un dispositivo que está en el interior del ordenador y que sirve para almacenar información. Aunque hay varias clases de discos duros, podemos resumirlas en dos: los discos tradicionales con platos giratorios (conocidos popularmente como HD) y los modernos discos SSD.  Si comparamos capacidad de almacenamiento, los SSD son considerablemente más caros. Sus ventajas principales son la rapidez de acceso, el silencio de funcionamiento (no tienen partes mecánicas), mayor resistencia a los golpes y vibraciones y menor consumo de batería o electricidad. Aunque se les llama “discos” en realidad no tienen dentro ningún disco, sino unas memorias que almacenan la información, de modo parecido a como lo hacen las tarjetas de memoria o los USB, pero con algunas características especiales añadidas.

Los discos tradicionales sí tienen dentro uno o varios discos donde se graba la información mediante unos cabezales magnéticos que no llegan a rozarlos. Estos sí tienen partes mecánicas, por lo que son más vulnerables a los golpes. Y al necesitar un motor que haga girar los discos, también consumen más energía. Sin embargo, su precio económico y su gran capacidad de almacenaje hacen que sigan coexistiendo con los SSD. Lo ideal sería que un ordenador tuviese los dos: un SSD de pequeña capacidad para almacenar el sistema operativo (así el ordenador arrancaría muy rápidamente) y otro tradicional para almacenar los datos.

Disco duroEl modo en que almacenan la información es también diferente. En el SSD, al no tener partes móviles, se asignan bloques de memoria para el almacenaje, y aunque no estuvieran contiguas, su funcionamiento electrónico hace que sea muy rápido acudir al lugar donde están los datos. En cambio en los discos HD es todo mucho más caótico. Los discos giran y los cabezales buscan huecos libres donde depositar la información, aunque no sean contiguos, y esto da lugar al fenómeno conocido como fragmentación. Tratemos de ilustrarlo.

Un hombre de negocios llega a su casa después del trabajo. Deja su maletín en el recibidor. Luego pone sus zapatos en el lavadero. Deja sus gafas en la cocina y su chaqueta en el sofá del comedor. La corbata la pone encima de la cama del dormitorio, la camisa en otra habitación y el pantalón en el cuarto de baño. Si va dejando partes de su vestimenta en diferentes sitios, cuando tenga que recogerlos para vestirse de nuevo tardará más que si lo hubiese dejado todo en el mismo sitio, por ejemplo, dentro de un armario, ¿verdad? Ahora llega su esposa, y pacientemente recoge todas las cosas que su marido ha ido dejando por en medio y las coloca todas juntas en un solo lugar. El marido es un “fragmentador” y la esposa es la “desfragmentadora”.

Algo así sucede en nuestros discos duros. Con el paso del tiempo y con el uso, llegan a estar tan fragmentados que su aspecto se parece al de una Desordenhabitación desordenada, donde es muy difícil encontrar las cosas. Esto se vuelve una tarea lenta y pesada, y consume mucho tiempo. Esa es una de las razones principales por las que nuestro ordenador se vuelve lento (aunque hay otras razones también). En tales circunstancias, hay que hacer algo y eso se llama desfragmentar. Los sistemas operartivos incluyen de serie utilidades de desfragmentación que son muy útiles. Suelen estar en la carpeta de Herramientas del Sistema o Herramientas Administrativas.

Si quieres ir un poco más allá y hacer una desfragmentación mucho más profunda y eficaz, necesitarás instalar un programa especializado. Hay muchos. Uno muy popular y eficaz es Defraggler, pero tiene un problema: es demasiado lento. Si no fuera por eso lo recomendaría, pero me inclino más por Auslogic Disk Defrag. El programa está e inglés y da un resultado altamente satisfactorio. Lo puedes descargar desde aquí. No elijas Auslogics Disk Defrag“Express install” sino “Custom install” y desmarca la casilla de “Auslogics BootSpeed” para evitar que te instale otro programa que no viene a cuento (adware). En la siguiente pantalla pincha en “Decline” por la misma razón. El resto de la instalación no tiene problemas. Una vez instalado, seleccionamos los discos a desfragmentar, pinchamos en el botón “Defrag” y ya no hay que hacer nada más.  podemos acostumbrarnos a hacer esto cada cierto tiempo, por ejemplo una vez al mes, o podemos programar la desfragmentación automática (menú “Settings” y luego “Scheduler”). Este programa tiene una opción para optimizar discos SSD y otra para desfragmentar y optimizar (aparecen en el menú desplegable del botón “Defrag”). Esta última opción es la más efectiva, ya que nos permitirá una mayor velocidad de acceso al disco duro.